Archivo para Febrero 2006
A PROPOSITO DE CAMBIAR LAS CONVERSACIONES DE PICHILEMU
El 24 de este mes publiqué un pos donde afirmaba la necesidad de nutrir nuestras conversaciones locales con otras conversaciones. En esta línea encontré un punto de vista, de Angela Precht. respecto de nuestro balneario que me parece muy bien redactado y que con capacidad para gatillar muchas nuevas conversaciones.
NUESTROS AMIGOS: LA FAMILIA URZÚA
En su “vagabundear” por la vida, uno va conociendo diversas personas. Una parte de ellas son elevados a la categoría de amigos. Ese espacio tan especial en donde los afectos lo son todo. Donde no hay espacio para los resentimientos ni para las “malas ondas”.
Esta es parte de la familia Urzúa. Los “Piquero”. Una familia, para nosotros muy singular. Los conocimos hace ya una década. Cuando recien llegamos a Pichilemu. Nuestro vínculo fue el “patito” … el mismo flacuchento que está incado en la primera fila, y que en ese tiempo era un gordito que nos saludaba cada vez que pasabamos ante su casa. Luego Patito entró al pre kinder junto con nuestro hijo Gabriel, y desde esa época son inseparables. Tienen su vida propia, son autónomos, pero por sobre todo son grandes amigos.
Por los niños nos conocimos los papás, y por los papás llegamos a los abuelos, los tíos, los primos, los cuñados, las nueras y a toda la parentela. Si hay algo que define a los Urzúa es ser “achoclonados” y muy buenos p’al güeveo. Con ellos se pasa espectacular.
En lo personal, me han mostrado una faceta de la vida un poco desconocida: el ser gregario. Yo soy bastante “autista”. Poco aficionado a los lotes grandes, a las fiestas familiares. Soy más amigo de la lectura, ver películas o escuchar música de forma solitaria. pero de una forma u otra se las arreglan para hacerme parte de sus encuentros. Motivos no faltan, por el contrario, sobran.
Tampoco afecta que ellos se identifiquen con los partidos de derecha y yo con la izquierda, o que yo sea de la Unión Española y ellos, mayoritariamente, Colocolinos (nadie es perfecto).
Aquí hay pura y simple amistad.
Esta es parte de la familia Urzúa. Los “Piquero”. Una familia, para nosotros muy singular. Los conocimos hace ya una década. Cuando recien llegamos a Pichilemu. Nuestro vínculo fue el “patito” … el mismo flacuchento que está incado en la primera fila, y que en ese tiempo era un gordito que nos saludaba cada vez que pasabamos ante su casa. Luego Patito entró al pre kinder junto con nuestro hijo Gabriel, y desde esa época son inseparables. Tienen su vida propia, son autónomos, pero por sobre todo son grandes amigos.
Por los niños nos conocimos los papás, y por los papás llegamos a los abuelos, los tíos, los primos, los cuñados, las nueras y a toda la parentela. Si hay algo que define a los Urzúa es ser “achoclonados” y muy buenos p’al güeveo. Con ellos se pasa espectacular.
En lo personal, me han mostrado una faceta de la vida un poco desconocida: el ser gregario. Yo soy bastante “autista”. Poco aficionado a los lotes grandes, a las fiestas familiares. Soy más amigo de la lectura, ver películas o escuchar música de forma solitaria. pero de una forma u otra se las arreglan para hacerme parte de sus encuentros. Motivos no faltan, por el contrario, sobran.
Tampoco afecta que ellos se identifiquen con los partidos de derecha y yo con la izquierda, o que yo sea de la Unión Española y ellos, mayoritariamente, Colocolinos (nadie es perfecto).
Aquí hay pura y simple amistad.
A PROPOSITO DE CAMBIAR LAS CONVERSACIONES DE PICHILEMU
El 24 de este mes publiqué un pos donde afirmaba la necesidad de nutrir nuestras conversaciones locales con otras conversaciones. En esta línea encontré un punto de vista, de Angela Precht. respecto de nuestro balneario que me parece muy bien redactado y que con capacidad para gatillar muchas nuevas conversaciones.
NUESTROS AMIGOS: LA FAMILIA URZÚA
En su “vagabundear” por la vida, uno va conociendo diversas personas. Una parte de ellas son elevados a la categoría de amigos. Ese espacio tan especial en donde los afectos lo son todo. Donde no hay espacio para los resentimientos ni para las “malas ondas”.
FINALIZACION DE LA TEMPORADA ESTIVAL 2006
Está terminando el mes de febrero y se termina la temporada alta de turismo en nuestro querido Pichilemu. Los comerciantes aún están demasiado ocupados, sin embargo resulta predecible varios temas que inundarán las conversaciones – públicas y privadas – durante los próximos meses. Lo mismo ocurre con “los líderes de opinión” locales, ciudadnos y ciudadanas comunes y corrientes. En general somos muchos los que participamos del debate en torno al turismo. cada uno lo hace desde su particular posición en la vida y, obviamente, respondiendo a su particular historia y motivaciones.
En uno de mis primeros pos, indiqué la urgencia que tiene para Pichilemu que cambie el tono de sus conversaciones, particularmente las conversaciones públicas. Considero que nada se puede lograr hablando desde el resentimiento o desde la resignación. Son emociones individuales, que luego se tornan estados de ánimo colectivos, que poco y nada aportan a construir una mejor comunidad.
Para intentar aportar a este debate debieramos poner mayor ojo con lo que está ocurriendo en nuestro entorno cercano. El diario “El Rancaguino” de hoy – 24 de febrero de 2006 – trae una crónica donde se afirma que “el turismo fue el sector que mayor inversión extranjera trajo a la región”. También da información sobre la idea de constituir un cluster del vino que vincule desde la Región de Valparaiso hasta la Región del Maule, abriendo nuevas oportunidades productivas, laborales, de desarrollo.
También “otros ojos”, ven y descubren nuevas alternativas para el desarrollo de una oferta turística para Pichilemu. Esteban Valenzuela, que cada año llega a pasar parte de sus vacaciones aquí, escribe un interesante pos en su blog, donde saluda “siete buenas noticias para Pichilemu”.
Sin lugar a dudas que deben existir otras miradas. Urge recurrir a ellas cuando se vayan generando estas visiones de evaluación. Siempre es bueno contar con un retorno externo y no quedarse siempre “mirando el ombligo”.
Retomo la idea publicada en agosto del año pasado - disculpen la autoreferencia – en cuanto que nuestra primera urgencia es cambiar las conversaciones que sostenemos. Particularmente ahora, que estamos prontos a recibir un nuevo gobierno, nuevas autoridades y nuevas ideas para desarrollar.
En uno de mis primeros pos, indiqué la urgencia que tiene para Pichilemu que cambie el tono de sus conversaciones, particularmente las conversaciones públicas. Considero que nada se puede lograr hablando desde el resentimiento o desde la resignación. Son emociones individuales, que luego se tornan estados de ánimo colectivos, que poco y nada aportan a construir una mejor comunidad.
Para intentar aportar a este debate debieramos poner mayor ojo con lo que está ocurriendo en nuestro entorno cercano. El diario “El Rancaguino” de hoy – 24 de febrero de 2006 – trae una crónica donde se afirma que “el turismo fue el sector que mayor inversión extranjera trajo a la región”. También da información sobre la idea de constituir un cluster del vino que vincule desde la Región de Valparaiso hasta la Región del Maule, abriendo nuevas oportunidades productivas, laborales, de desarrollo.
También “otros ojos”, ven y descubren nuevas alternativas para el desarrollo de una oferta turística para Pichilemu. Esteban Valenzuela, que cada año llega a pasar parte de sus vacaciones aquí, escribe un interesante pos en su blog, donde saluda “siete buenas noticias para Pichilemu”.
Sin lugar a dudas que deben existir otras miradas. Urge recurrir a ellas cuando se vayan generando estas visiones de evaluación. Siempre es bueno contar con un retorno externo y no quedarse siempre “mirando el ombligo”.
Retomo la idea publicada en agosto del año pasado - disculpen la autoreferencia – en cuanto que nuestra primera urgencia es cambiar las conversaciones que sostenemos. Particularmente ahora, que estamos prontos a recibir un nuevo gobierno, nuevas autoridades y nuevas ideas para desarrollar.
