CAIDAS DE TEJAS

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UTILIDAD MARGINAL EN NUESTRO SISTEMA EDUCACIONAL

con un comentario

Los economistas utilizan el concepto “utilidad marginal” para designar el grado de satisfacción posible de alcanzar tras cada peso invertido en un bien o servicio. ¿Cual es la utilidad marginal que genera nuestro sistema educacional?. ¿Es mayor la utilidad marginal en escuelas municipales o en colegios privados?

para entender la idea de utilidad margina acudamos a un ejemplo simple, situémonos un día de calor donde tenemos mucha sed. Tomamos la decisión de comprarnos una bebida helada. En ella invertimos $ 500. ¿Cuál será el nivel de satisfacción recibido a cambio del dinero invertido?. Dado nuestra sed y calor, sin dudas será alta. Nuestra sed y calor continúan. Decidimos invertir otros $ 500 en otra bebida. Esta vez el nivel de satisfacción logrado es bastante menor que el alcanzado con los primeros $ 500 invertidos, toda vez que la primera bebida había aplacado nuestra sed y calor. Imaginemos que a pesar de que ya no tenemos sed y que el calor que sentimos es considerablemente más bajo volvemos a invertir otros $ 500 en una tercera bebida. Derechamente en esta ocasión terminaremos con dolor de estómago, hinchados o sobre saturados por la cantidad de líquido consumido. Para esta tercera bebida la satisfacción alcanzada será nula o de efectos negativos. No siempre a mayor inversión hay una mayor utilidad.
¿Adónde apunto con este ejemplo?. Me interesa colocar un foco en el debate educacional, especialmente, el que se abre tras el envío al Congreso de la Ley General de Educación (LGE).
¿Los estudiantes de establecimientos privados alcanzan mejores resultados – en pruebas estandarizadas – que los estudiantes de establecimientos municipales?. Ello es público y notorio. El SIMCE y la PSU así se encargan de evidenciarlo cada año. A partir de ello se diagnostica que todo anda mal con la educación municipal. Se buscan responsabilidades y también se postulan diversas alternativas de superación del problema. Distintos ideólogos de la derecha política han indicado que la alternativa es liberalizar aún más la oferta educativa. Que es necesario seguir la lógica de los establecimientos particulares donde los estudiantes alcanzan buenos resultados.
Me formulo entonces nuevas preguntas. ¿Anda todo mal, efectivamente, en nuestros establecimientos municipales?. Siento que no. Si evaluáramos la “utilidad marginal” de lo que invierte cada familia en la educación de sus hijos e hijas, veríamos que son aquellas familias que tienen a sus hijos e hijas en establecimientos municipales, los que obtienen mayores beneficios. ¿Dónde fundo esta idea?. Algunos argumentos. Quienes asisten a escuelas municipales y particulares provienen de familias que poseen capital cultural muy diverso. Hoy los establecimientos municipales reciben mayoritariamente a quienes provienen de familias del primer quintil de ingresos. Habitualmente son los hijos – de estas familias – quienes han logrado un mayor nivel de escolaridad. Los profesores de estos estudiantes deben sortear dificultades tales como: falta de motivación, baja autoestima, limitación de sus expectativas. Los estudiantes deben enfrentar solos los desafíos de aprender. En sus casas rara vez encuentran respuestas a sus preguntas escolares; no poseen textos, internet, computadoras u otros recursos auxiliares para su educación. La inversión o gasto en educación tienen cifras muy distintas. En un estudiante de establecimiento municipal se invierten 27 mil pesos al mes versus 70, 100, 120 150 o más que invierte una familia en un establecimiento privado.
Los estudiantes que llegan a establecimientos municipales, probablemente, tengan ahí su primer contacto con una computadora y con internet. Por tanto, todo lo que lleguen a aprender en esta área será la “utilidad” de haber pasado por la educación. Quienes acuden a escuelas particulares provienen, mayoritariamente, de hogares que disponen de computadoras y conectividad. Entre los 0 y los 18 años, permanecemos cerca de un 92% de tiempo en nuestros hogares y el saldo en los establecimientos educacionales, por lo tanto, una parte fundamental de nuestros aprendizajes estarán relacionados con el “capital cultural familiar”, vale decir, con las conversaciones que se produzcan al interior de nuestras familias, con los apoyos que unos miembros de la familia puedan dar a otros, con los recursos didácticos disponibles. Si tomamos en cuenta estas variables, podemos respondernos dónde la utilidad marginal de la educación es mayor: en establecimientos particulares o en establecimientos municipales. También cuales familias alcanzan un mayor nivel de satisfacción a cambio de su inversión.
Al conversar y debatir sobre la Ley General de Educación o al analizar la acción global que los Gobiernos de la Concertación han realizado en esta materia, es importante alejarse de la consigna y desplegar los temas. Lo importante es dar la posibilidad – mediante el aseguramiento de buenos aprendizajes – para que todos los talentos de nuestra patria se desarrollen con independencia del quintil de ingresos que caracteriza a su familia.

Escrito por mveron

14 Abril 2007 a 11:04 pm

Escrito en Educación

Una respuesta

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  1. [...] sus proyecciones en el 2007, Educándonos.cl, 3 de abril de 2007, publicado por Carlos Morales. 8. Utilidad marginal en nuestro sistema educacional, Caída de Tejas, 14 de abril de 2007, publicado por Mauricio Verón. 9. Adiós LOCE, bienvenida [...]


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