DIETA SALUDABLE
El jueves pasado acudí al Hospital Regional de Rancagua con la finalidad de practicarme ciertos exámenes que me fueron solicitados. Mientras esperaba para ser atendido en el laboratorio, me dediqué a mirar algunos paneles informativos.En uno de ellos se entregaban los resultados de un programa aplicado a los funcionarios del hospital. Se indicaba el porcentaje de funcionarios que estaban afectados por una hipertensión, quienes sobrepasaban los indicadores máximos de colesterol y quienes sufrían de obesidad.
Terminada la lectura me fijé en unos expendedores que están en la sala de espera. Son esas máquinas donde se pueden comprar distintas cosas (es la que está en la foto). Esta máquina está cargada de comida chatarra. Galletas, distintos tipos de dulces y golosinas. Tal vez lo único sano sean las botellas de agua mineral que se pueden obtener de ahí.
Entre las galletas se encontraban las denominadas “Selks”, que según un estudio realizado y difundido recientemente contienen la cantidad de sal máxima que podría consumir un adulto en un día.
El pequeñito que aparece en la foto – y a quien su mamá le compró una bolsa de estas galletas – consumió en ese momento, una cantidad de sal equivalente al doble de lo que debe consumir en un día.
Sin lugar a dudas la tarea por cambiar los hábito alimentarios de nuestra sociedad son una tarea dura y cotidiana, que requiere del esfuerzo de todos y todas. Por ello resulta sorprendente que un hospital público tenga a disposición de las personas este tipo de máquinas.
Generalmente las esperas por atención médica en estos centros hospitalarios es larga y tediosa. Hay muchas personas que acuden de distintos puntos de la región hasta el Hospital Regional. Muchos van con pequeños que requieren de una colación y que se ven tentados por estos alimentos que genran una cierta adicción ya que son ricos en grasas o contienen mucha sal.
Probablemente la empresa dueña de estos dispensadores se haya adjudicado una garatía de poner sus productos en lugares de alta concentraciónde personas, sien embargo, el hospital debiera darle una vuelta a esta conducta que es tan contradictoria con tener una dieta saludable.
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